Cómo trabajamos en el depósito de Lolly Warehouse

Detrás de cada caja surtida hay una rutina de reposición, control de vencimientos y armado manual por color. Esta página cuenta quiénes somos, cómo elegimos lo que entra al catálogo y por qué priorizamos la trazabilidad de cada bulto antes de que salga del depósito en Posadas.

Por qué existe Lolly Warehouse

Empezamos como un depósito chico que despachaba cajas a kioscos del barrio y hoy seguimos con la misma lógica: golosinas importadas que rotan, reposición semanal y alguien del otro lado del teléfono que sabe qué hay en el depósito antes de prometerlo.

Surtido real, no catálogo de foto

Cada caja temática se arma con lo que efectivamente llegó del importador esa semana. Si un caramelo retro no está, lo decimos antes de cerrar el pedido y proponemos reemplazo del mismo perfil: masticable, ácido, chocolate chico o chicle de bola.

Kioscos y cotillón primero

Pensamos el surtido para quien vende: formatos que se exhiben bien en mostrador, bolsas de candy bar por color y tubos listos para piñata. Menos armado a mano, más rotación en el día a día del local.

Opciones para mesas con restricciones

Tenemos líneas sin gluten y sin frutos secos dentro de la composición base. No es un detalle menor cuando armás mesa dulce para un cumpleaños infantil con invitados que no pueden comer de todo.

Despacho desde el depósito

Enviamos a todo el país desde Misiones. La reposición se coordina semana a semana según lo que pediste antes, así no te quedás con stock parado ni con la góndola vacía en plena temporada escolar.

El efecto que buscamos es simple: que un kiosco, un cotillón o una familia armando una fiesta puedan resolver el surtido en una sola conversación, con precios por bulto cerrado y sin sorpresas cuando llega la caja.

Quiénes despachan, cuentan y reponen cada pedido

En Lolly Warehouse no hay un equipo de oficina lejano al depósito. Las mismas personas que arman las cajas surtidas, cuentan los tubos para piñatas y revisan las fechas de vencimiento son las que atienden el catálogo mayorista. Por eso sabemos qué golosina rota más en un kiosco de barrio y qué color conviene empujar en una mesa dulce de cumpleaños.

Mariana Ferreyra

Compras de importación

Negocia con importadores y controla que cada bulto llegue con el etiquetado en regla. Lleva ocho años eligiendo qué línea retro entra al depósito y cuáles se descartan por rotación baja.

Diego Aguirre

Armado de cajas y candy bar

Coordina el armado de cajas por temática y bolsas monocolor. Conoce de memoria qué combinación de caramelos y chicles aguanta el viaje sin romperse en el camino.

Lucía Benítez

Atención a kioscos y cotillón

Responde la lista de precios, arma pedidos por WhatsApp y avisa cuando una línea sin gluten o sin frutos secos vuelve a estar disponible. Trabaja con la reposición semanal de cada cliente.

Pablo Sosa

Depósito y despacho

Controla stock por bulto cerrado, revisa vencimientos y prepara los envíos a todo el país. Si un pedido sale con faltante, es él quien lo detecta antes de que suba al transporte.

Sofía Ramírez

Eventos escolares y cumpleaños

Asesora a cotillón y organizadores de fiestas infantiles sobre cuántos tubos y bolsas conviene pedir según la cantidad de invitados. Ajusta surtidos cuando hay alergias declaradas.

Nicolás Duarte

Catálogo y control de calidad

Actualiza el catálogo mayorista, verifica lotes y prueba cada golosina nueva antes de sumarla. Si un caramelo llega blando o un chocolate se derrite fácil, no entra al listado.

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